Todos tenemos ese primer amor que nos enseñó a vivir, a amar, a soñar, ese primer amor que nos enseñó que la palabra sufrir puede tener mas de un significado, y que podemos sonreir y ser felices con un simple recuerdo, sin embargo debemos tener cuidado de no ser presos de la locura pues en ocasiones puede situarnos en situaciones que desconocíamos.
Con el peso de un adiós, podremos volver a recordar esos momentos que nos hicieron tan felices y algo más.
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