Aura vive atrapada entre el duelo y la culpa tras la violenta muerte de su mejor amiga, Susana. Lo único que queda de ella es Izumi, una niña que depende de alguien que apenas logra sostenerse a sí misma. En un mundo donde el poder ya no es mito -donde hechiceros, seres de otros planetas y soldados modificados caminan entre civiles- Aura ha aprendido una lección amarga: quien no tiene poder, pierde.
Cuando descubre que el responsable de la muerte de Susana continúa intocable, decide hacer justicia por su cuenta. Pero su búsqueda despierta algo más antiguo que su rabia: una fuerza ligada a su linaje, una herencia que generaciones anteriores intentaron destruir por su capacidad de consumir a quien la porta. Lo que comienza como justicia pronto amenaza con convertirse en algo irreversible.
James Buchanan Barnes reconoce el peligro antes que ella. Ha sido arma, ha sido monstruo, ha sido utilizado en nombre de causas que parecían correctas. Por eso, cuando ve en Aura la misma línea invisible entre justicia y condena, intenta mantenerse al margen. No lo logra.
Aura no necesita que la salven. Y Bucky no busca salvarla. Pero entre enfrentamientos, silencios tensos y verdades que ninguno quiere pronunciar, nace algo que complica todo: él se convierte en el único que puede verla sin miedo... y el único que estaría dispuesto a detenerla si cruza el punto sin retorno.
Enamorarse no debilita a Aura. La obliga a mirarse. Porque amar a alguien que elegiría entregarte antes que permitir que te conviertas en monstruo es un espejo imposible de ignorar. Y cuando la fuerza que despertó exige sangre, Aura deberá decidir qué significa realmente proteger a Izumi: destruir al culpable... o romper el ciclo antes de que la consuma.
En un mundo donde el poder corrompe y la culpa persigue, la redención no llegará de la justicia ni de la venganza, sino de la elección más difícil: seguir siendo humana cuando sería más fácil dejar de serlo.
All Rights Reserved