Entre los fríos muros un hombre le prometió a una doncella aquel amor que deseo, aunque, de eso solo nació un maldito bastardo.
¿Aquel ser cómo iba a saber de amor?
No era parte de la familia, negado por su padre y odiado por los que deberían ser sus hermanos. Salvo uno quién con gentileza le curaba las heridas, quién tomaba sus manos y lo llevaba al pie de aquella figura para arrodillarse y rezar.
Aquel a quién empezó a desear.
Simplemente.
No era más que un maldito bastardo.
Clara jamás pensó que terminaría enamorándose de su hermanastro... pero el corazón no pide permiso.
Luke siempre estuvo ahí. En la misma casa. En los mismos pasillos. Compartiendo cenas, silencios... y miradas que no debían significar nada, pero lo eran todo.
Clara tenía novio. Luke tenía el control. O eso creía. Pero el deseo, el amor y los secretos terminaron siendo más fuertes que todo lo que los separaba.
Se amaron a escondidas. Se odiaron por hacerlo. Y cuando la verdad salió a la luz -incluyendo un secreto que Clara nunca imaginó-, descubrieron que no solo rompían reglas, sino también las cadenas que otros les impusieron.
Este no es un amor fácil. Es un amor que duele. Que divide. Pero también uno que vale la pena luchar.
¿Hasta dónde llegarías por un amor que no se puede nombrar?