- " quisiera despertar
con tus labios alrededor
de mi polla" dijo, observando
a él menor a lo lejos; su pequeña,
delicada y preciosa figura, lo hacía
delirar y su entrepierna dolía cada
vez que miraba como aquel culito
de burbuja se movia de un lado
a otro.
Aún sabiendo que el no podía
escucharle.
estaba realmente ocupado con su
nueva conquista, como cada noche.
el pequeño de piel pálida, labios
rosados y esponjosos, piernas
largas y esponjosas, y un buen
culo; solo estaba ansioso de que
una buena polla llenará aquel
estrecho y necesitado agujero y lamentablemente, el no era el
afortunado. - " quizás, para
la próxima" se dijo a si mismo,
sonriendo complacido al ver a
aquel hermoso chico guiñarle
un ojo mientras salía con
aquel hombre, -o el chico afortunado
de estar entre sus piernas, así
los llamaba el- le devolvió el
guiño, siendo acompañado de
un obsceno gesto con su lengua.
- "si, definitivamente, la próxima".