Él, un imponente empresario, inteligente, astuto, egoísta, decidido, atrevido, exitoso, un hombre que a sus 33 años ha viajado por todos los continentes, disfrutando de distintas culturas y muchas mujeres.
Ella, una astuta abogada, inteligente, familiar, culta, exitosa en su carrera profesional pero no en la personal, una mujer que a sus 25 años ha cumplido todo lo que se ha propuesto dejando de lado el Amor, por sus inseguridades.
Dos personas que se encuentran en un proyecto y hacen de él un escape, que se convertirá en la verdadera aventura de vida, pasión y sufrimiento.
"- Ella: Te amé tanto que por un momento olvidé amarme a mi misma. Sin embargo, aquí estamos una vez más dónde iniciamos, la diferencia es que a mi me sobran las maneras pero me faltan las ganas...
- Él: Te faltan las ganas? estas temblando con solo verme, estás pálida solo cuando escuchas hablar de mí, esta vez, no quiero ni tus maneras, ni tus ganas. Al final de cuentas por más que los átomos se separen, buscan la menera de estar unidos de nuevo. Cuál sería la diferencia mi querida Abogada?
El amor evocaba sentimientos incomprendidos entre los ecos del abismo, creer en el amor era una apuesta ciega, un casino adictivo que en cuestión de segundos podría acabar con toda tu vida o arruinarlo todo.
Quizás en toda mi vida pensé que el amor era el típico feliz por siempre, a pesar de que te partieran el corazón, de que eligieras por encima de tus propios deseos, porque entre lo correcto e incorrecto debías solo tomar la decisión ganadora. Eso era el amor, una creencia oscura que te consume cuando abres la puerta.
Mi historia de amor no es un romance misterioso o una película con un final feliz, es más un recuerdo que trato de olvidar día tras día porque elegía la persona incorrecta, porque tenía miedo y ese miedo me consumió.
Siempre me pregunté a mí misma que se sentía amar y ser amado, fingí sentir amor y solo fui amada, aún me pregunto que hubiera sido de mi vida si no hubiera fingido amar, quizás y solo quizás habría conocido el verdadero amor.
- Sálvame cuando esté hundida en lo más profundo de mi oscuridad y permíteme amarte aunque el mundo deje de existir, porque sé que al final si dos caminos están destinados a estar juntos, no importa si pasa toda una vida...