
A veces la verdad más ensordecedora es la mentira más vil, y viceversa. Así las cosas, ¿a quién le podremos creer? Nos desgastaremos en medio del abismo de la desconfianza o sufriremos el precio por confiar ciegamente en todo. Una sola palabra lo define todo: EQUILIBRIO. Alguien dijo una vez: Confío en todos pero no confío en el diablo que llevan dentro. ¿Qué os parece?All Rights Reserved