Alba sentía que ya no podía más. Su vida estaba yendo en picada, no había nada que detuviera la inminente colisión. Tenía que hacer algo o terminaría loca. Y entonces, la respuesta a todos sus problemas apareció frente ella. O bueno, a un lado de ella. Natalia Lacunza estaba lista para atraparla en su caída libre.All Rights Reserved