DROWNED.

DROWNED.

  • WpView
    LECTURES 4,506
  • WpVote
    Votes 498
  • WpPart
    Chapitres 54
WpMetadataReadContenu pour adultesEn cours d'écriture
WpMetadataNoticeDernière publication mar., mars 24, 2020
Esta es la historia que necesito que salga a la luz. La historia que nunca nadie logró saber, sólo las personas que se hallaban en ese preciso momento y al día de hoy niegan rotundamente haber pertenecido de algún modo a los actos que se hicieron hacia mi persona. Ahora estoy muerta y el responsable, además de los que estaban observando, están caminando por la calle como si nada hubiera pasado, pero sé que sus mentes no los deja dormir. Mi muerte nunca se hizo justicia, y dudo que algún día se haga, pero logré, de algún modo, encontrar que mi historia fuese contada con todos los detalles de lo que ocurrió aquella noche del mes de agosto... ¿Y quién mejor para contarla que yo misma? Emma Bancer, sí, estoy muerta y la verdad no sé en donde me encuentro, quizás en el cielo o, quizás en el infierno. Y si por alguna razón me encuentro en el infierno, quiero que Jacob Grenne venga a pudrirse conmigo aquí.
Tous Droits Réservés
Rejoignez la plus grande communauté de conteursObtiens des recommandations personnalisées d'histoires, enregistre tes préférées dans ta bibliothèque, commente et vote pour développer ta communauté.
Illustration

Vous aimerez aussi

  • El eco de mi silencio.
  • Y si algún día me voy
  • Ángel De Mis Pesadillas©
  • Corrompida inocencia ©️
  • "El día está tan triste como yo"
  • ¿Amarte o Valorarme?
  • LÚGUBRE ©
  • Aferrandome a ti
  • Lograr sanar heridas

Este no es un libro común. No hay historias perfectas, ni finales felices en cada página. Aquí no se endulzan los pensamientos ni se disimulan las heridas. El eco de mi silencio es un grito ahogado, es el peso de una voz que ha callado tanto tiempo que aprendió a hablar con lágrimas, con insomnios, con cartas que nunca se enviaron. Cada texto que encontrarás aquí nació en una madrugada difícil, en un momento en que dormir era imposible y respirar dolía más de la cuenta. Escribí porque no sabía cómo pedir ayuda. Escribí porque las palabras eran lo único que no me abandonaba. Y porque en medio del caos, entendí que a veces, una frase puede ser el abrazo que necesitabas. Si estás aquí, leyendo esto, tal vez tú también sientas que hay partes tuyas que nadie ha escuchado. Tal vez tú también cargues con cosas que no sabes cómo decir en voz alta. Si es así, ojalá estas páginas te sirvan de espejo, de consuelo, de compañía. Ojalá sepas que no estás sola. Que tu dolor también merece un lugar donde respirar. Gracias por abrir este libro. Gracias por abrir esto. - Elizabeth Rodríguez

Plus d’Infos
WpActionLinkDirectives de Contenu