-Oye, el próximo verano nos veremos de nuevo... Verdad?- Preguntó de el asiático algo adolorido por la partida que tendría lejos de su amiga-
-Claro que si tonto, jamas me olvidaría de ti, mi chino enanito favorito- Dijo la morena, tomando a su amigo por el brazo, y de un forzoso tirón, lo abraza con fuerza-
-El chico rió ante su comentario, abrazo a su amiga sonriente, aunque un poco irritado- primero antes que nada, no soy chino, soy coreano, segundo, ya veremos quien es el mas alto el próximo año-
Los chicos se abrazaron con fuerza, y se despidieron, confiando que se volverían a ver, sin saber que les deparaba el destino...el malvado he interesante destino.
Asher pensaba que tenía una vida perfecta. Era el mejor en su equipo de hockey, tenía las mejores notas en la universidad y un grupo de amigos que parecían serle fiel.
Pero cuando conoce a Skye, la hermana de uno de sus mejores amigos cree que la chica está loca. Tiene una actitud tan dura que es difícil de romper y suele irritarlo todo el tiempo desde que se ha mudado a vivir con su hermano y él.
Y cuando los chicos del equipo le proponen que no conseguiría conquistar a alguien como Skye, lo ve como un reto que está dispuesto a jugar, una apuesta para conquistar el corazón de alguien como Skye es suficiente para que Asher acepte, pues es demasiado competitivo y no está dispuesto a perder su puesto en el equipo de hockey y pasarse el resto del año en la banca como le han apostado.
Sin embargo, a medida que conoce a Skye, Asher se da cuenta que la chica es todo lo contrario a lo que le ha tratado de demostrar, conquistarla no parece tan complicado como pensaba y el corazón de ella no parece ser el único en juego.