Ema Sóñez siempre sintió una atracción hacia su profesor particular.
Federico estaba siempre en su cabeza, lo que ella no se imagino nunca era donde y cuando de lo iba a encontrar ...
Lo amaba en silencio desde que era una chiquilla, pero era prohibido en todos los aspectos. Juraba que nunca iba a tener una oportunidad, sin embargo, un día, él la miró, la citó, y su vida cambió.