Ema Sóñez siempre sintió una atracción hacia su profesor particular.
Federico estaba siempre en su cabeza, lo que ella no se imagino nunca era donde y cuando de lo iba a encontrar ...
Sentía como si un imán nos atrajera el uno con el otro, de pronto vi que Carlo se acercó hacia mí y cuando menos pensaba nuestros labios estaban unidos...