DAEMON [déjate seducir]©

DAEMON [déjate seducir]©

  • WpView
    Reads 3,597
  • WpVote
    Votes 111
  • WpPart
    Parts 3
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Sat, Jul 11, 2026
No entiendo lo que siento. Su juego de miradas y palabras me confunde. Solo tengo claro que esta chispa que enciende en mí podría consumirme por completo. Le digo que no, que esto no puede pasar, que es un error. Pero él no me escucha; solo me desafía con la mirada, provocándome a que me niegue. Sin darme cuenta, empiezo a seguir sus reglas: respondo a sus provocaciones, espero su sonrisa. He cruzado la línea. He caído en su juego, consciente de que tal vez me equivoque, pero incapaz de resistirme. Porque este juego me gusta. Es un duelo de seducción, y yo... yo soy la mejor jugadora.
All Rights Reserved
#33
militar
WpChevronRight
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Fast love
  • 𝘽𝙚𝙚𝙧 𝙖𝙣𝙙 𝙤𝙧𝙖𝙣𝙜𝙚 𝙟𝙪𝙞𝙘𝙚 | 𝙍𝙤𝙧𝙤𝙣𝙤𝙖 𝙕𝙤𝙧𝙤
  • Luz en la oscuridad / Freenbecky G!p
  • La cuestionable forma de perder el amor
  • ¿KOOKIE OPPA? [ kookv ]
  • {}LA FUERZA DEL DESTINO{}  {}KOOKMIN{}
  • Perfecto odio
  • La criada
  • 𝘚𝘦 𝘧𝘶𝘦, 𝘷𝘰𝘭𝘷𝘪ó
  • Lazos de sangre || Byler
Fast love

París no suena igual desde que él llegó. Los motores rugen como bestias enjauladas bajo la lluvia, rompiendo la calma de la ciudad más romántica del mundo. El asfalto quema. Las luces de neón se reflejan en los charcos, y los paparazzi hacen guardia como lobos hambrientos frente a cada hotel de lujo, cada bar escondido, cada sombra que podría ser él. Jeon Jungkook. Campeón de automovilismo, arrogante, temido, hermoso en la forma en que lo son las tormentas eléctricas. Kim Taehyung. Modelo codiciado en las pasarelas más exclusivas de Europa, rostro de campañas millonarias, elegante, intocable, y una belleza que no pedía atención, la exigía. No deberían haberse conocido. Y sin embargo, el universo decidió que se miraran. Solo una mirada. Un segundo. Un latido más rápido. Y desde entonces, nada volvió a frenar.

More details
WpActionLinkContent Guidelines