Mi nombre es Christian Grey, tengo 27 años y soy el reconocido multimillonario y soltero de todo Seattle. En la actualidad, me considero un hombre frío, solitario y amargado. Esto es por dos razones: mi desconfianza hacia las mujeres, y lo otro es que me convertí en un estúpido discapacitado; como lo lees, nunca volveré a caminar o eso creía yo...
De mi discapacidad; lo único que tengo para decirles, es que estoy postrado en una silla de ruedas, y todo por culpa de una mujer de la cual creí estúpidamente que me quería.
Elena; fue mi novia hace poco más de 5 años. En aquel tiempo yo estaba atravesando una buena etapa de mi vida, pues me proponía a crear mi propia empresa, que gracias a la ayuda de mi familia, a quienes les debo todo, por cierto. Lo logré. Como seguía diciendo, yo vivía feliz y contento mi relación, creyendo que era bien correspondido. Lo que nunca me imaginé, fue que tiempo después me quitaría la venda de los ojos, y de que manera.
Al salir un día de su departamento, justo allí, comenzaría mi infierno personal. Tuve un accidente automovilístico, causado por el amante de mi querida "novia", el cual tenía como objetivo, matarme, pero no lo logró.
Ahora él se encuentra tras las rejas, y ella se fue, así como si nada. Mientras que yo, no sólo perdí la maldita movilidad en mis piernas y junto con ello las esperanzas de levantarme de aquí; sino que también me perdí a mí mismo. Hasta que... llegó aquella diosa de ojos azules.
Mi luz...
Mi Amor...
Mi Ana...
{Libro I} {Trilogía prejuicios} Era simple deseo carnal o aquello que sentía iba más allá de lo que yo podría llegar a imaginar? Mi identidad, mi respetuosa imagen y, sobre todo, mi elegancia me había caracterizado y me habían llevado por el camino más prestigioso del mundo de los negocios. No me cabía en la cabeza como aquel hombre, si, nada más que mi futuro socio, había logrado sacarme de mis casillas. ¿cómo sus ojos azules me habían penetrado en lo más hondo de mi alma y de mi cuerpo? No entendía, sobre todo, el cómo hacia que sus manos paseasen por mi cuerpo llevándome por un camino lujurioso y pecador. Si, ese hombre que tanto detestaba se había convertido en la única persona capaz de salvarme de mi misma y, sobre todo, de todo aquel que se atreviese a tocarme el más mínimo cabello. No podía mentir, había acabado por enamorarme perdidamente de él.
¿Mi karma? Una terrible obsesión que me perseguiría dejando huella para siempre en mi camino. ¿Mi única salvación? Un hombre cuyos ojos azules no me dejaban tranquila ni en mis sueños, un hombre cuya bondad me sacó de mi propio abismo.
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Primer libro de Trilogía #prejuicios
Espero que les guste y depende de cómo les vaya pareciendo iré subiendo los capítulos, espero que se enamoren tanto de esta historia como yo lo estoy de ella. He puesto mucho empeño en ella y he logrado sacar provecho de ello.