Treinta minutos esperando y no se sabe nada, treinta minutos que parecen una eternidad, hasta que llego el medico con la peor de las noticias que recibí en mi corta vida.
Llevábamos tanto tiempo deseando con que ese día llegara, que todo lo que pudiera salir mal saldría mal, pero nunca imaginamos que todo se torcería de esta manera.