El chico de la playa

El chico de la playa

  • WpView
    Reads 1,623
  • WpVote
    Votes 145
  • WpPart
    Parts 11
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Thu, Jan 22, 2015
Ella caminaba absorta por la arena de las blancas playas de Algeciras. Él, corría sin dirección buscando su balón de fútbol. Chloe había pasado largas tardes leyendo acerca del amor y creía en él con todas sus fuerzas, a pesar de no tener padre ni hermanos a los que querer; pensaba que con su madre bastaba. Liam estaba cansado de que todas las chicas se le tirasen encima con falsos embarazos para encadenarlo a una alianza. La vida en su casa junto a sus hermanos pequeños era algo complicada y si a eso le sumabas que su madre no paraba de regañarle por todo... Y entonces ambos chocaron por accidente. ¿Accidente? Yo más bien diría destino. Pero, ¿qué pasará cuando el destino decida alejarlos? ¿Y cuándo decida que no los quiere ver juntos?
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Irremediables
  • EL OLOR DE TU PERFUME ©
  • Miraculus Ladybug: chloe burgois: ¿Es Madre?
  • Time out
  • • Camino a casa • H.S (Terminada)
  • Esta no es una historia de romance
  • Contigo [EDITANDO]
  • Es posible amar (editando)

¬ Dicen que el amor llega cuando menos lo esperas. Que no siempre se ve venir, y que a veces te encuentra justo en el momento más inoportuno. Y aunque suene como un cliché más, te juro que es verdad. Yo no planeaba enamorarme. Mucho menos de él. Y definitivamente, jamás imaginé hacerlo en Alaska, un lugar tan helado como lo que se había vuelto mi corazón. Bajé del jet privado con paso firme, aunque por dentro me sintiera hecha pedazos. Bethany, Sam, Chloe y mi madrastra Clare caminaban a mi lado, como si todos estuviéramos huyendo de nuestras propias tormentas. Este viaje era nuestra escapatoria, un respiro. O eso creíamos. La vida, por supuesto, tenía otros planes. Y entonces lo vi. Sentado con ella. Sonriendo. Riendo. Parecía tan cómodo, tan relajado, como si mi existencia nunca hubiese significado nada. No sé de qué hablaban, pero por la forma en la que se reían, debía ser un tema divertido. Me pregunté cuál sería el chiste... quizás si alguien me lo contaba, yo también podría fingir una risa. La gente siempre ha dicho que tengo un talento especial para manipular. Que sé exactamente qué decir, cómo mirar, cuándo actuar. Que Jade Morgan tiene a todos comiendo de la palma de su mano. Tal vez era cierto. Tal vez el juego siempre había sido mío. Pero nadie te advierte que jugar con la mente de los demás a veces te puede costar el corazón. A mí me costó algo peor. Me costó el amor de mi vida.

More details
WpActionLinkContent Guidelines