Desordenes
- ¿Por qué no matas a nadie? Te acabarás sintiendo mejor. Es una sensación maravillosa ver cómo te suplican por su vida.
- No, no pienso matar a nadie.
- Oh, vamos, Ashley. ¿Tu abuelo está desaparecido y tú lo único que haces es quedarte aquí sentada y no matar a cualquiera que se te aparezca, siguiendo con su misión?
- Si, no soy tan sádica como tú.
- Gracias, es un halago.