¿De qué sirve pensar en el ayer si no puedes cambiarlo? ¿Y el mañana, si no sabes que vas a vivirlo? Vivamos el hoy, el ahora (pero no el de nuestros padres cuando dicen "ahora voy") sino el de verdad. Tengamos arrebatos, impulsos, de eso va esta historia: hacer cosas ahora que antes no pensé en hacer y mañana no podré arrepentirme de haberlas hecho. Si hoy te peleas, pues lo haces, si te enamoras, más de lo mismo. Actúa, ríe, llora, disfruta, hazlo todo, pero hazlo ahora.
All Rights Reserved