Al renacer de sus cenizas, se dio cuenta que su camino en solitario le permitiría vivir sin temor a quemarse, después de haberlo hecho durante tantos años, se había cansado de ser la Phoenix, aquella mitológica e inmortal ave que al caer se quemaba, renaciendo de nuevo en ella, siendo así posible su inmortalidad. Enamorada de la muerte y de la vida, decidió alejarse de ellas, pues, se dio cuenta, que su corazón seguía muerto, y por ello, debía adentrarse en un mundo donde las guerras habían corrompido hasta al más puro de los corazones...
Pero ella no se rendiría, pues nacía y moría preguntándose donde podría esconderse aquella ave que avivaría su fúnebre corazón, muerto incluso antes de existir.
«Una historia donde el fin puede resultar en un nuevo comienzo»
Existen palacios manchados de sangre, y amores de los cuales nacieron historias.
Así como hay secretos que nunca debieron ser revelados, e historias las cuales se prometio jamás serian contadas; pero eso no asegura que así sea por siempre, ¿No...?
La vida, aparte de ser muy extraña, es injusta, y Violet Fitzgerald lo sabe perfectamente; su vida ha estado llena de traiciones y sacrificios.
La joven a su corta edad ha visto lo peor de la humanidad. Toda su vida ha tenido que luchar para sobrevivir y desde que se volvió una huérfana sabe que no puede confiar en nadie para no salir lastimada.
Pero un día todo empeora, y cuando parecía que no iba a tener salida apareció aquel apuesto joven dispuesto a ayudarla.
No solo sacándola del problema en el que había terminado injustamente; sino también haciendo que se cuestione de si la soledad era el mejor camino.
La llegada de él sacudió totalmente su mundo, y lo único que fue seguro después de eso era que nada iba a ser igual; sea para bien o para mal...
Solo esperemos que nuestra joven amiga, no olvide que nada es permanente; mucho menos si se trata de la felicidad.
Y que para sobrevivir todo se vale.