Hace muchos años, se decía que las ratas olían a muerte, más tarde cambiaron la frase pero la idea era la misma, las ratas olían la muerte, en mi vida he tenido muchos apodos, entre ellos, ratón de biblioteca, claro yo no tengo ninguna habilidad especial, aunque aveces suelo buscarle un lado más interesante a mi insípida vida humana.
O al menos lo era, hasta hace un mes, con una carta, un sujeto y un accidente que lo cambió todo.
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