Supongo que al final lo único que me quedó decirte fue que te iba a echar de menos, aunque siempre me echaras de más. Esta es la última data que te escribo, y el final, como siempre:
PD: Te quiero.
El amor me ha fallado más veces de las que puedo contar. Creí que nadie podría curar esas heridas hasta que contraté a una psicóloga para intentar entender mi corazón. Pero mientras intentaba sanar, terminé enamorándome de quien menos debía.