Pastillas, alcohol, cuchillas o calmantes... No... No son suficientes para dejar de sentir... para apagar este síndrome...
Solo la poesía podrá curar este corazón roto... o al menos reunir sus trozos...
Mas que una historia, un poemario, de dos autores, de una hoja y dos pinceles, de un problema y dos soluciones... Mi problema es que mi ángel y mi demonio están de huelga...
THE FUN IS INFINITE
Seluruh Hak Cipta Dilindungi Undang-Undang