
Este era mi día. Mi sueño. El día en el que conocería a mis ídolos. Llegaron las siete de la mañana y el despertador empezó a reproducir las voces de mis dos ídolos. Mis dos niños. Jesús y Daniel. Una vez todo terminado, llame a mis amigas para que vinieran a buscarme y nos fuéramos dirección a nuestro propio sueñoTodos los derechos reservados