La rosa negra de los siete mares y el mapa maldito
Dicen los más viejos del puerto que hubo una vez una pirata cuya silueta se confundía con la niebla, y cuyos ojos ardían como faroles en la noche más oscura. Su nombre era Luna, pero nadie se atrevía a pronunciarlo en voz alta por miedo a que el mar despertara.
Le llamaban La Rosa Negra de los Siete Mares, no por su belleza, sino por las espinas que dejaba a su paso: barcos hundidos, pactos rotos, y promesas selladas con sangre y sal.
Sobre su piel -blanca como hueso de ballena- estaba tatuado el mapa más buscado de todos los tiempos. No de tinta... sino de maldición. Un mapa vivo, que solo florecía bajo la luz de la luna y guiaba a quien lo viera hacia un lugar prohibido: El Corazón del Océano, donde las sirenas lloran y los dioses dormidos esperan.
Muchos intentaron capturarla. Todos fallaron.
Hasta que un día, tres piratas -cada uno con su historia manchada por el mar- lograron lo imposible. Denki Kaminari, Eijiro Kirishima y Katsuki Bakugo. No sabían que al poner sus manos sobre la Rosa Negra, el verdadero infierno apenas comenzaba.
Porque los mares no perdonan.
Y la luna... tampoco.