El problema con Hawkins es que nunca se queda en paz. Ni siquiera cuando parece que todo terminó. El último día fue silencioso. Demasiado. El tipo de silencio que no calma, sino que te da ganas de salir corriendo porque sabes que algo está mal. Mike Wheeler lo supo en el instante exacto en que Jane desapareció. No hubo gritos. No hubo luces parpadeando. No hubo portales abriéndose como bocas hambrientas. Jane simplemente... ya no estaba
More details