El definitivamente no debería estar fumando en este momento, no ahora y no nunca, no especialmente cuando hace tanto frío y un escalofrío le hace recordar que puede este dando un paso a aquella obsesión enfermiza de nuevo, porque son las 10:43 pm y en el momento que ha tenido la cajetilla en sus manos no ha podido evitar subir a la azotea a terminarla. Hay frío, muchísimo frío, pero él tan solo no ha podido resistirlo ni combatirlo de alguna forma. Nunca ha podido realmente.All Rights Reserved
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