Raptada y vendida al mayor mafioso

Raptada y vendida al mayor mafioso

  • WpView
    Reads 381,184
  • WpVote
    Votes 15,642
  • WpPart
    Parts 49
WpMetadataReadComplete Tue, Aug 25, 2020
Camila Jones, joven de 19 años, de estatura media y un cabello castaño liso. Es muy lista y cursa segundo año de Educación Primaria, ama los niños. Su vida transcurría de manera normal hasta que... - ¡Suéltame! - No podía zafarme del agarre de este hombre, cuya cara estaba cubierta por una máscara negra. Es muy corpulento y mucho más alto que yo. Lágrimas y más lágrimas descendían por mis mejillas, no paraba de gritar, tal vez alguien me escuche. -Cállate niñata, deja de gritar o me veré forzado a lastimar tu lindo cuerpo -Este hombre me da muy mal rollo, pero sigo gritando para que alguien me salve... todos mis gritos eran en vano. De repente me dio un rodillazo en las costillas y acto seguido tapo mi nariz con un trapo... poco a poco fui cerrando los ojos hasta quedarme completamente dormida.
All Rights Reserved
#30
raptada
WpChevronRight
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • El Peso De Mi Obsesión
  • Personalidades fingidas.
  • † Nunca Tuvo Que Comenzar † #1 (En Corrección)
  • Una Nueva  Oportunidad Al Amor #UNOAA (EDITANDO)
  • Besos Traviesos ( En Edición )
  • Obsesión TERMINADA.
  • Peligrosa tentación [+18]
  • EL BALCÓN [Oscuro secreto]

Desesperada, me escondo en uno de los cuartos de la casa. Trato de poner el seguro, pero mis manos tiemblan tanto que no puedo. Como una bestia, Carlos irrumpe en la habitación, pateando la puerta. Sus ojos, normalmente cálidos y azules, están cegados por la rabia. No puedo reconocerlo. -¿Pensaste que podías escapar? -pregunta mientras sus pasos resuenan en la habitación. Se acerca más a mí, y yo retrocedo. -Basta, cálmate, ¿sí? No soy Ana. Él me toma de la mejilla bruscamente, poniendo mucha fuerza. -Me lastimas -digo gimiendo de dolor, haciendo muecas mientras mis manos pequeñas tratan de zafar su agarre, pero no puedo. -¿Y vos creés que a mí no me duele? Ver cómo le prestás atención a alguien más. -Basta -miro alrededor, buscando desesperadamente una salida, sin querer cruzar mis ojos con los suyos. Tengo miedo. -Te amo... -sus ojos me miran con deseo y locura que me asusta. Su agarre se vuelve más fuerte, su respiración más pesada. -Carlos, por favor, calmate -intento razonar, mis palabras temblorosas. -No voy a perderte. - Susurra amenazante.

More details
WpActionLinkContent Guidelines