Venecia, Italia.
1852.
El Circo de Nicola Di Lorenzo llega a la ciudad sin previo aviso y con una sola promesa: abrir sus puertas una única vez.
En los callejones se murmura que nadie recuerda haber salido de entre sus carpas siendo el mismo que era al entrar; pues quienes entran... nunca regresan del todo.
Para Giordana Sermonti, heredera de una influyente familia veneciana, el circo es una aberración que desafía toda lógica. Hasta entonces, su mundo había sido seguro, racional y humano. Pero cuando las luces se encienden y la música comienza a sonar esa certeza comienza a resquebrajarse.
A su lado está Rosetta, su doncella desde hace años. Una presencia constante, aparentemente común, pero que tras su apariencia delicada y dulce oculta un vínculo oscuro con aquello que el circo reclama.
Porque el Circo de Nicola Di Lorenzo no es solo un espectáculo más: es un lugar donde el tiempo se rompe, las almas quedan atrapadas y antiguas deudas exigen ser pagadas.
Cuando el telón caiga, Venecia olvidará, como muchos otros pueblos lo han hecho.
Pero no todas las almas de la ciudad podrán escapar.