Hola, princesa.
He estado viniendo aquí desde que nos dejaste.
Nunca pensé que algún día me faltaras. Ha tenido que pasar para que yo pudiera comprender cuanto te amaba.
Cuanto te amo.
El decir adiós no es algo que yo considere fácil, no me gusta despedirme, mucho menos si se que no volveré a ver esa persona...
No me despedí de ti y me torturó día y noche...
No te pude dar un último abrazo
Beso
Caricia
Sonrisa
Alago
No te especifique cuando te quería y me arrepiento tanto, debí hacerlo, ahora miro al cielo y digo todo lo que no me atreví a decir...
Lo malo es que el cielo no me va a contestar...