
Anna tenía que hacer una jugada impecable frente al ducado de Dinamarca si quería aligerar las tenciones de la guerra sin sacrificar a nadie de su importancia. -Espero saber de ti pronto, Elsa... -susurró con recelo al acariciar una pequeña trenza que colgaba en su hombro izquierdo. Donde llevaba el mechón blanco de su hermana- no creo mantener esta farsa mucho más. -Declaró al aire al tocar su vientre abultado por sobre el vestido con su mano libre.All Rights Reserved