
nos damos el auto derecho de transformar nuestra vida, en algo que al final del día encerrados en nuestros aposentos, totalmente desconocemos. casi nunca o siempre casi decimos, ser ajeno a la idea de lo que nos pasa. el paso es dejar de destruirte, para hacerlo no hay recetas, ni medicinas, mucho menos hay callejones o métodos sencillos sólo hay un tú.All Rights Reserved