Campos de fresas

Campos de fresas

  • WpView
    Reads 2
  • WpVote
    Votes 1
  • WpPart
    Parts 1
WpMetadataReadMatureOngoing
WpMetadataNoticeLast published Sat, May 23, 2026
Autor: Jordi Sierra I Fabra Esitorial: SM Este libro no es de mi autoría, los créditos son del respectivo autor. =≡=≡=≡=≡=≡=≡=≡=≡=≡=≡=≡=≡=≡=≡=≡=≡=≡=≡= Amanece. En un hospital, Luciana está en coma. ¿Motivo? Un golpe de calor debido a un éxtasis, la droga de diseño más de moda. El chico que está enamorado de ella emprende una búsqueda contrarreloj. Tal vez, si logra dar con el camello que le pasó la pastilla a Luciana, podrá salvarle la vida. En unas horas, todo se dispara, y cuantos conocen a Luciana luchan por ella, pero también por algo más. El vértigo concluirá con la explosión final en esta historia trepidante y, por encima de todo, actual, demasiado actual.
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Lo que no tiene nombre
  • Eres para mí ♡ [Completa]
  • One Kiss ♡ PRÓXIMAMENTE EN FÍSICO
  • Nosotros jugando a ser eternos
  • One More Kiss ♡ [Libro 2]
  • Siempre serás tú ♡ [Libro 2]
  • Ecos Del Pasado   GiP
  • Ser amigos y terminar ¿enamorados?
  • ONC 2026
  • PULSO Y PASIÓN "Camren"

-Me prometiste que cuando estuviera lista... tú lo harías. Serías mi primera vez. Me giré lentamente hacia ella. No podía creer lo que acababa de decir. No porque no fuera cierto, sino porque yo recordaba perfectamente esa promesa. La había hecho. Años atrás. Cuando ella tenía doce. -Eso fue hace mucho, Hannah -respondí, tragando saliva-. No iba en serio. No... no de verdad. -Pues yo sí me lo tomé en serio -dijo, firme, con la voz rota pero decidida-. Y ahora tengo dieciocho. Y estoy lista. Me acerqué un paso, la miré de arriba abajo. Tenía ese cuerpo pequeño, casi frágil. Y yo... yo era todo lo contrario. Demasiado alto. Demasiado fuerte. Demasiado todo. Solo pensar en tocarla ya me hacía sentir como un animal peligroso. -¿Tú has visto cómo eres? -le dije, casi con desesperación-. ¡Eres diminuta, joder! ¿Y yo? ¿Tú crees que podría...? -Me detuve. No podía ni acabar la frase-. ¿Tú crees que podría hacerlo sin hacerte daño? Ella no bajó la mirada. -Confío en ti. -No tienes idea de lo que estás pidiendo -dije al fin, acercándome un paso-. ¿Sabes lo que significa eso? Porque si me dices que lo haga, está bien, lo haré. Pero si me das luz verde, Pulga, te vas a quedar conmigo. En esta casa. En esta cama. No vuelves a esa residencia de mierda ni un solo día más. Ella parpadeó. El llanto se le detuvo. -¡Pero no quiero mudarme aquí contigo! Eso me hizo reír. Una risa, cargadas de rabia. -Entonces búscate a otro capullo que te estrene -escupí, sin poder contenerme-. Uno que no haya visto cómo te caías de la bici, que no sepa cómo llorabas cuando se te rompió el diente. Alguien que no te conozca desde que eras una cría. Uno al que le importe una mierda si cambias de opinión a la mitad. Porque yo... yo no sé cómo follarte sin que se me rompa el alma si te duele.

More details
WpActionLinkContent Guidelines