"El último de los protectores de la joya maldita ha muerto, ahora dicha reliquia a quedado a manos de su único hijo, no será fácil cargar con el peso de tan preciado tesoro, su vida corre peligro pues ladrones hay en todos lados, Julien Clair el único sucesor de dicha joya y con ella la maldición detrás, por sugestiones absurdas de su personal y familia paterna, se ve obligado a estar a cuidado de un guardia las veinticuatro horas, los siete días de la semana, sin imaginar lo que el destino le deparará, quizás el enemigo este más cerca de lo que espera"