Muchas veces dejamos que la gente pase por encima de nosotros, por temor a quedarnos solas y por no querer perder a esa persona a la que creemos amar...
Miradas furtivas que desencadenaron la adrenalina de esto que tenemos, de este amor clandestino, de esas tantas veces que nos amamos hasta el cansancio...