Sus ojos solamente estaban en su mejor amigo, su primer amor, era su zona segura. Pero poco a poco su atención se sentó en él, sus ojos, sus labios, su actitud, hizo que Toni se quede locamente atraída por él. Gracias a él, lentamente los recuerdos de su infancia, llena de maltratos y abusos, se fueron perdiendo.
El la odiaba, realmente lo hacía, ella le hacía experimentar sentimientos que nunca antes imaginó percibir. El era el demonio más temido de la academia, aunque no era de la alta jerarquía, su apariencia y su arrogancia llamada altamente la atención. El debía mantener una imagen fuerte, sin sentimientos ni debilidades, pero ella era su distracción.
Y Sebástian, el tiene un pasado oscuro. Raramente duerme, todas las noches esas escenas de violencia recorrían su mente, reviviendo esos sentimientos, esas lágrimas, esas palabras. Toni era su cura a esos malos recuerdos, su única luz. Pero ¿y su verdadero amor?, su vida... se fue al igual que todos.
Beliel solo estaba para ella, y Toni para él.
Y Sebástian para Nao, y nadie para él.
(Mezclo muchos tipos de mitologías, en ese entonces no sabía la gravedad, pero me da flojera adaptarlo)
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