Story cover for Memorias de alguien más by Aroncaftha
Memorias de alguien más
  • WpView
    Reads 891
  • WpVote
    Votes 56
  • WpPart
    Parts 10
  • WpView
    Reads 891
  • WpVote
    Votes 56
  • WpPart
    Parts 10
Ongoing, First published Mar 14, 2020
Los recuerdos son fotografías del alma, poemas, a penas postales borrosas, arrugadas por la melancolía de lo que alguna vez fue, de gente que fue y ya no es, de habladurías y sombras tras la rendija del tiempo, vagos retratos de rostros anónimos carcomidos por polvo del ayer, occisos propios regados por la senda de la vida, víctimas de la entropía en una búsqueda incesante por la verdad de verdades. 

Quien soy, el occiso tirado en el ayer mañana, el que escribe esto y el que no escribió lo otro porque solo son memorias del alguien más, de un yo muerto, de muchos. Releo lo que escribí y vislumbro desde la ventana de este vagón que no se detiene nunca, los funerales míos.  

Nos despedimos con palabras y con flores, pero en silencio, nos quedamos con aquellas fotografías del alma para recordar lo que algún día fue y no será jamás, aquí están las mías. Los funerales de otros yos, las memorias de alguien más.
All Rights Reserved
Sign up to add Memorias de alguien más to your library and receive updates
or
Content Guidelines
You may also like
You may also like
Slide 1 of 10
Cuando las musas vuelven cover
Amores profundos - La leyenda del mar  - (AS3) cover
*Para una Estrella* cover
"Entre las cumbres del adi�ós y las cenizas del amor" cover
Las cosas que nunca te dije  cover
El poeta de otros lares cover
21:58 cover
Se Ha Vuelto Una Costumbre II cover
Yo ya te dije adiós cover
Cartas que nunca recibiste cover

Cuando las musas vuelven

21 parts Ongoing

En el desorden de cajas y recuerdos, Itzamaray, una escritora de renombre, desentierra los vestigios de su pasado: cartas deshilachadas, libros subrayados, dibujos que aún conservan la esencia de quien los trazó. Cada objeto es un testigo, un hilo que la conduce a los amores que la marcaron-amistades profundas, romances fugaces, y el amor de su vida, ese que nunca encontró un final que hiciera justicia a su intensidad. A través de sus relatos, Itzamaray navega entre la ingenuidad de su primer amor y la sombra del que jamás dejó de doler, enfrentándose a la paradoja de escribir sobre emociones que nunca logró comprender del todo. En cada historia revive lo que fue, lo que es y lo que pudo haber sido, en un intento de encontrar respuestas entre los fragmentos de su propia memoria. Pero al final, lo entiende: el amor, en todas sus formas, jamás desaparece. Se transforma, se oculta en la tinta, en los márgenes de las páginas que sigue escribiendo, en los nombres que nunca dejó de pronunciar. Y tal vez, en el acto de recordar, no solo desempaca su vida, sino que también la reescribe.