Nada más miro con atención sus ojos al verlo enfrente de él. Mientras estiraba la mano para darle el billete, su estómago sintiendo mariposas y su mente dando mil vueltas.
Solo iba por una maruchan.
Únete a la comunidad narrativa más grandeObtén recomendaciones personalizadas de historias, guarda tus favoritas en tu biblioteca, y comenta y vota para hacer crecer tu comunidad.