Para los ojos de la persona correcta te vas ver preciosa de todas las formas posibles, así estés dormida, recién levantada, despeinada, sudada, sin bañarte, porque tu belleza basta, sobra y no es objeto de duda; y no me refiero a lo físico, porque para la persona indicada esto será lo de menos, me estoy refiriendo a la belleza de tu alma, aquella que es indescriptible, invaluable y realmente cautivadora; esa belleza que hace ver bonito lo estéticamente imperfecto, esa que dan ganas de besar y abrazar todo el tiempo.
Por eso...
- Vamos al mar a amarnos
a jugar y a bailar con el
vaivén de las olas; que el
ritmo lo pongan tus caderas,
quitarnos la sal a besos y que
la arena se caiga sola.
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