Dicciones de un «amor no correspondido pero infinito». La historia que están punto de leer, cuenta el crudo camino repleto de un amor silencioso entre Carlos y Lucía. Su día a día es significado de predilección y su amor sinónimo de estigmas. Su largo camino se ve estropeado por una desgracia que cambia el rumbo de estas dos almas pero no de su amor. En la lejanía, tan inmenso y poderoso fué el sentimiento desterrado en la eternidad, que cruza metrópoli de las sendas amorosas.
Dicen que toda luz, por tenue que sea, alguna vez brilló con fuerza.
Que incluso las estrellas más lejanas dejaron su huella en el cielo antes de desvanecerse.
Pero ¿qué ocurre con aquellos destellos que nunca llegaron a encenderse del todo?
¿Con los sueños que se apagaron antes de nacer, con las promesas que murieron en silencio?
Esta es la historia de lo que no fue.
De los amores que llegaron tarde, de las palabras que nunca se dijeron,
de los caminos que se cruzaron para perderse de nuevo.
Es la historia de una alma que buscaba su reflejo en medio de la oscuridad
y solo encontró sombras disfrazadas de esperanza.
Porque no todos los finales son incendios.
Algunos solo se apagan...
como destellos que nunca aprendieron a arder.