
- ¿por qué simplemente no puedes dejarme en paz? - dijo ella mirando a la nada. En su interior quería rogar que no se fuera, pero sabía lo que lo mejor era estar lejos el uno del otro, su combinación era tóxica. - No, no puedo hacerlo - el castaño contestó viéndola con toda la seguridad del mundo en lo que acababa de decir. - No cuando eres mi oxígeno, vivo de ti-.Tous Droits Réservés