Mente y corazón, se toman el hilo de esta historia; buscan proyectar sus más íntimos deseos, unas veces caigo y otras vuelo. No importa la línea del tiempo en el que se haya vivido el sentimiento sino el recuerdo que dejó.
Siempre he escrito para mí, y hoy estoy dándole un vuelco a mi vida saliendo de mi zona de confort para llegar a la zona donde ocurre la magia, y aquí estoy.
Espero que al menos sólo uno de mis escritos logre captar tu atención, y así, tal vez, decidas volver a leerme.
No creo en lo eterno pero te miro y mi corazón empieza a sentir que el amor que entró en nuestros corazones será sempiterno. Tan sempiterno como todas mis poesías, como la magia que en mi ser habita. Porque este amor me hace ser traviesa sin importarme para nada esta absurda sociedad. Sólo nuestro amor importa y lucharemos para ser de los pocos que en sus vidas tengan un para siempre, colmándote de tantas poesías y de sonrisas.