Adrien estaba más que feliz con su relación con Marinette, seguían siendo los grandes salvadores de París y eso les daba felicidad, pero a la azabache la vida de comodidades y apariencias que le propinaba ser la novia de Adrien la habían cansado, sí lo amaba, pero no quería seguir basándose en las apariencias de una pareja felicidad y su privacidad era mínima. Luka sentía que al encontrarse de nuevo con la melodía que sonaba en su cabeza todo estaría bien él podría darle la vida que ella merecía .
More details