Destinos entrelazados (Clary Fairchild e Izzy Lightwood)
La misión había terminado, pero la sensación de la batalla seguía en el aire, como una nube espesa que no se desvanecía. Clary observó la sala de entrenamiento del Instituto, sus ojos recorriendo a cada uno de sus amigos, sin que nadie la mirara de vuelta. Jace estaba limpiando su espada, Simon aún estaba cubierto de barro, y Alec y Magnus discutían en voz baja sobre las estrategias para la próxima vez. Todo seguía en su lugar, como siempre.
Pero había algo diferente. Clary lo sentía en el aire, en la forma en que sus manos todavía temblaban por la adrenalina. Y no era solo el cansancio de la batalla.
Izzy se acercó a ella, como si supiera que algo pasaba. No hacía falta decir nada, pero aún así, Clary se sintió obligada a romper el silencio.
-¿Cómo te sientes? -preguntó Izzy, apoyando la mano sobre el hombro de Clary, casi como si fuera un gesto automático, como si siempre hubiera estado allí.
Clary la miró, sintiendo una extraña presión en el pecho. No era solo una amiga. Era algo más, algo que no podía definir. Algo que comenzaba a asustarla.
-Bien, supongo -respondió, forzando una sonrisa.
Izzy no pareció convencida. Y Clary lo notó. Siempre lo notaba. Esa mirada profunda que Izzy tenía, como si pudiera leerla incluso cuando ella misma no entendía lo que sentía. Clary intentó apartar la mirada, pero no pudo evitarlo.
Izzy parecía más tranquila ahora, pero sus ojos aún brillaban con esa chispa que Clary no lograba entender. Era como si algo dentro de ella también estuviera cambiando. Pero ¿qué? ¿Por qué no podía dejar de sentirse así?
-Todo estará bien -dijo Izzy, su tono de voz suave, casi como un susurro que no pedía respuesta, sino que simplemente esperaba ser escuchado.