-¿Quien eres?- quise saber, ya que es lo más lógico que una persona en mi lugar preguntaría.
sin respuesta.
- llamaré a la policía-
-p-policias no- fue lo único que salió de su boca, fue casi como un susurro pero lo suficientemente fuerte como para escuchar.
-¿Quien carajos eres?- empezaba a subir el tono ya me estaba estresando.
El chico se veía sucio, cómo si estuviera escapando y se fuera caído varias veces, podía ver qué estaba sangrando, pero no fue algo que me preocupó al principio, pero ahora que empezaba a desangra lorse el pánico que ganó.
-¡¿Quien eres?!- grite ya harta.
-T-te lo contaré todo-esta vez susurró más suave que apenas pude oírle- pero porfavor ayu...
Y entonces, cayó desplomado al suelo...
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