Marcianito y Dios

Marcianito y Dios

  • WpView
    LECTURAS 3
  • WpVote
    Votos 0
  • WpPart
    Partes 1
WpMetadataReadContinúa
WpMetadataNoticeÚltima publicación jue, abr 30, 2020
WpInfo
Ficción
Romance
Había llegado a la tierra solo en difíciles circunstancias, a cien años luz desde su planeta cuyos anillos habían sido destruidos por un ser desconocido cuya misión era destruirlo. Marcianito vagaba por las tierras norteñas buscando a Dios, porque no entendía como estas personitas podían vivir felices y tranquilas, se saludaban con abrazos y besos. Quería aprender a amar, pero los terrícolas no eran compatibles con él, se burlaban porque su corazón era más grande que su cerebro, y siempre se veía muy tonto. Cuando los extraños como el marcianito comprenden la soledad en extensiones infinitas, solo Dios se ocupa de sus semejantes, Marcianito solo veía tan distante la dicha que le fue negada. Autor: Erick Sarff Valiente Copyright © 2007-2021 Mythology Sarff
Todos los derechos reservados
#511
triste
WpChevronRight
Únete a la comunidad narrativa más grandeObtén recomendaciones personalizadas de historias, guarda tus favoritas en tu biblioteca, y comenta y vota para hacer crecer tu comunidad.
Illustration

Quizás también te guste

  • Te Esperaré: Una historia de amor, destino - Próximamente en físico
  • El Deseo De Perséfone
  • Una Luna Diferente
  • Forbbiden Love | HyunIn
  • El adiós no es para siempre- [En curso]
  • ~LOS AMIGOS NO SE BESAN©~   [Cornelio Vega Jr.]
  • Viaje a las estrellas
  • El Diablo Enamorado© (Elegidos I) [COMPLETA]
  • Profundidad.🌊

🦋 Índice: El día parecía un reflejo de mi alma, un cielo gris y denso que pesaba sobre mí. Me iba sin expectativas, sin esperanza alguna de verlo, convencida de que nuestros caminos nunca volverían a cruzarse. Pero justo cuando el destino parecía sellado, lo vi. Estaba allí, de pie al otro lado de la calle, y cuando nuestras miradas se encontraron, me sonrió. Esa sonrisa, tan familiar y cálida, desarmó cualquier emoción que pudiera haber sentido hasta ese momento. Era como si, en ese instante, el mundo dejara de girar y el peso de los recuerdos se liberará en un suspiro. Lo extrañaba, aunque no lo admitiera, y ver su rostro trajo consigo una marea de memorias, de momentos que pensé haber dejado atrás. Mientras caminaba hacia mí, mi corazón latía con una mezcla de anhelo y dolor. Me pregunté si él también estaba feliz de verme, si en su sonrisa había un rastro de los sentimientos que alguna vez compartimos. Pero a medida que se acercaba, la realidad me golpeaba con fuerza. Cada paso suyo parecía resquebrajar algo en mi interior, haciéndome recordar por qué había decidido irme. Mi rostro seguía inmutable, atrapada entre la rabia, la frustración y una tristeza profunda. No podía dejar que viera lo que en verdad sentía. Y entonces, el semáforo cambió a rojo, y él cruzó la calle corriendo, acortando la distancia que nos separaba. Sin previo aviso, me envolvió en un abrazo. Pero algo en mí había cambiado. La calidez que una vez sentí por él se había transformado en una tristeza insondable. No lo entendía en ese momento, pero el cariño que alguna vez fue puro y profundo, ahora era solo un eco de lo que había sido. ¿Estaba realmente aquí para despedirme de él? La pregunta se quedaba suspendida en el aire, sin respuesta. Lo único que sabía con certeza era que aquel día, un ciclo estaba llegando a su fin. 21 y 24 8 de septiembre Un fin...

Más detalles
WpActionLinkPautas de Contenido