El juego de la muerte.

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WpMetadataNoticeÚltima publicación mié, sep 2, 2020
Sabes cuando te dicen. No puedes ir allá, es peligroso. Detrás de esos árboles hay un lugar que no es lindo y menos la gente que alberga. La cerca te mantiene protegida. No salgas durante la lluvia. Si pones esos pies en el lugar equivocado, si preguntas demasiado, tendrás que abstenerte a las concecuencias. Las personas tercas no hacemos caso. ¿No es cierto Diana?
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Me llamo Roy Liebermann, y te contaré la verdad sobre lo que pasa cuando la niebla cae. Solo te pediré algo a cambio. Lee con el corazón, porque es de allí de donde nacen mis palabras. Mientras escribo, parece que sangran. Pero no renunciaré a contar la verdad. Porque no encaja con lo que la gente quiere oír. Tal vez por eso te cuento esta historia. Porque el tiempo ha pasado y todavía intento cambiar sus vidas. Por todos los que perdieron su voz. Por ti, amigo, o por alguien como tú. Y, entonces, el mundo entenderá que estamos hechos de contradicciones, y que no somos más que una puñetera escala de grises en la que, a veces, cosas terribles suceden. Te cuento esta historia porque ellos elegirán no vernos, pero seguimos ahí. Estamos hechos de crímenes injustificables. Somos almas en pena que sonríen amparadas en silencios para evitar dar respuestas complicadas a preguntas sencillas, mientras nuestros corazones putrefactos siguen latiendo en ese cieno gris de donde las personas que se pierden no regresaran. A ese lugar yo lo llamo Flicmond, aunque quizás no se llame así. Allí la niebla todavía cae. Y cuando lo hace, los ojos de sus prisioneros se cierran para no ver.

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