Dicen que Los japoneses tienen la creencia de que las personas predestinadas a conocerse se encuentran unidas por un hilo rojo atado al dedo meñique. Según ese hilo se puede estirar, enredar, pero jamás romperse.
Pero Ayame, no tuvo esa suerte, tristemente su liston rojo se convertiria en uno de sangre y arrepentimiento.
Ayame, una chica comun, que vive en una ciudad de japón, con una familia que la quiere, tiene altas y bajas como cualquier adolescente de su edad. Pero un dia cualquiera se topa con el chico kiyoshi que le robo su felicidad, su familia, y todo lo que ella amaba.
Ella se enamoró de el, y el tambien de ella.
Pero se enamoro de una manera enferma de aquella chica.
Obsesión, traición, Corrupción, suicidios, asesinatos, torturas, es lo que giraba alrededor de ayame.
Su vida despues de conocer a aquel chico se fue pudriendo poco a poco.
El chico de cabello y ojos castaños intentaba escapar de ese abandonado embarcadero situado en el muelle de Daikoku, un lugar fuera de la ciudad. Estaba gravemente herido. Su brazo derecho estaba roto y tenía aproximadamente unos cuatro disparos en el estómago, y aún así había sacado su mayor fuerza para huír.
Entonces, llegó hasta unas escaleras, donde cayó a medio camino y quedó casi inamovible, llorando y sin saber qué hacer para sobrevivir.
No obstante, seguía con vida.
Por otro lado estaba ella, la chica de cabello y ojos castaños quien pasaba por aquel lugar como de costumbre cuando estaba en días malos. Hasta que escuchó unos sollozos. Curiosa, se dirigió hacia el lugar del ruido y unos metros detrás de ella pasaron tres hombres de traje corriendo, como persiguiendo a alguien. No lograron verla.
Finalmente, ella lo vio a él.
Y aquí es donde todo da un nuevo giro. Sin embargo, ninguno sabía que apenas esto era el comienzo, el comienzo del fin... de una nueva historia.