
En el principio del fin hay un cuerpo que yace en la tierra mirando al cielo... Era el desorden de una tierra vacía lo que ocasionaba sobre la faz del alma un posar de tinieblas... El alma sin forma aún susurra y anhela, sus suspiros se extienden hasta la gran grieta del abismo... Y ella la escucha. Ella la ve con paciencia, la coraza carnal se adhiere a la mísera tierra e intenta ayudar pero polvo eres y polvo te convertirás, son las copias de carbón dentro de su corazón aún palpitante, es la lentitud de una Luna que sana al hablar, son sus secretos y perdón dentro del espacio infinito... Pero no puede levantarse, el alma sólo es escuchada y reconfortada mientras su cuerpo yace en la tierra.Hak Cipta Terpelihara
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