Mil y Un Recuerdos

Mil y Un Recuerdos

  • WpView
    Reads 28
  • WpVote
    Votes 3
  • WpPart
    Parts 1
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Sun, Jun 7, 2020
Ellos vivían atrapados en sueños que en realidad eran recuerdos, recuerdos de sus vidas pasadas. Sentían que se conocían, sabían muchísimo el uno del otro sin embargo; si el sentimiento no era mutuo la historia volvería a empezar. Sus vidas iniciaban una y otra vez, ninguno entendía el porqué de los sucesos, siempre se les dejaba un indicio pero; si uno lucha y el otro no la historia volvería a comenzar más que una maldición se volvió una adicción, ambos deseaban saber la verdad de porque la historia se reiniciaba. Siempre a empezar desde cero, no importaba el lugar, ni el año, la temporada o la época; sus caminos volvían a cruzarse hasta que la historia pueda dar un curso final y ambos puedan complementarse.
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • MIERDA,  ME ENAMORE DE TI
  • INEVITABLE. Correr, ceder y caer.
  • El amor tiene consecuencias
  • Amor Perdido
  • En busca de una nueva vida | sin mirar atrás
  • Lunara - Una historia de amor y cenizas
  • Mi bendito desastre [+18]

Se conocieron desde niños. No como amigos... sino como vecinos que aprendieron a soportarse. Lo suyo nunca fue inocente. Fue una guerra silenciosa: miradas tensas, palabras que cortaban más de lo que admitían. Eran opuestos. Siempre lo fueron. Él fingía ser todo lo que no era. Rebelde. Intocable. Interesante. Construía historias, coleccionaba risas prestadas y aplausos vacíos. Una máscara bien puesta... para ocultar lo único real: el miedo a no ser suficiente. Ella no fingía nada. Era libre. Demasiado. No se quedaba, no se ataba, no necesitaba. Probaba el mundo como si nada pudiera atraparla... y lo soltaba antes de que pudiera hacerlo. Y eso lo desarmaba. Porque no era la diferencia lo que lo inquietaba... era su verdad. Su forma de existir sin esconderse. Sin pedir permiso. Sin inventarse a sí misma. Mientras él... nunca supo cómo ser real. Y justo cuando creyeron que ya no había nada nuevo entre ellos, la vida decidió cambiar las reglas.

More details
WpActionLinkContent Guidelines