La desaparición del astro rey no es más que una señal, una señal para todos aquellos tormentos que se ven obligados a esconderse durante el día. Cuando el sol se pone y la luna se vislumbra en el horizonte, la oscuridad se cierne sobre cada milímetro de espacio disponible y, con ella, las criaturas de las tinieblas comienzan su recorrido.
“—Todos tus sueños se harán realidad, Adonis, dejarás atrás los fantasmas de tu pasado y comenzaremos una nueva vida juntos. —Sonrió y un hoyuelo apareció en su pómulo derecho, era más que evidente que tenía fe en que sus predicciones se volverían realidad.
—Yo nunca he tenido sueños, sólo pesadillas. —La miró con tristeza, jamás entendería cuál era su secreto, cómo, después de tanto, podía seguir siendo tan optimista—. Lo siento, hermosa, pero ambos sabemos que ellos jamás me dejarán a mí.”
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