El Diablo - Pedri González
Cuando se habla de él no se habla del típico chico malo. El siente, ama y protege.
Pero toda la mierda que lleva encima a hecho que destruir sea algo que vive en su día a día. Se siente vacío, solo, pero sobre todo, destrozado.
A pesar de todo tiene corazón y en lo más profundo de este, tiene un sentimiento que aún no quiere sacar a la luz.
Está en la historia de «El Diablo» como pasó de ser un chico humilde, con ganas de tener un futuro tras un balón de fútbol, a pasar a un hombre con dinero, con mucho poder, y sobre todo con un arma en sus manos.