Todas las noches tengo pesadillas de la muerte de mis padres. Al despertar solo deseo poder dormir un poco más en paz.
Parte de mi inhala estar muerta pero hago mi mejor esfuerzo para sofocar el dolor que siento en el pecho y apartar esos impulsos.
Después de creer que mi padre había muerto, mi madre se suicidó. Antes de su regreso de la guerra yo no quería seguir luchando, no me quedaba nada, sentía que solo era un desperdicio de tiempo.
Cuando vi a mi padre llegar a casa después de finalizar la guerra, toda mi vida volvió a cobrar sentido, pero años después me arrebataron ese sentimiento. Los Shelby mataron a mi padre, delante de mis ojos y desde ese dia desaparecio todo sentimiento en mi.
Hasta que llegó el día que me di cuenta de que había caído en sus profundos ojos azules. Logré aparte todo el odio y dolor que tenía acumulado para darle un lugar en mi corazón.
Entre los callejones oscuros de Birmingham y los salones dorados del poder, ella apareció como una sombra con perfume caro y cicatrices invisibles. No era una salvación. Era una amenaza. Una mujer con secretos más profundos que los túneles bajo la ciudad y una mirada tan fría que podría congelar al mismo diablo.
Él era fuego. Ella, pólvora. Juntos, dinamita.
Una historia ambientada en el universo de Peaky Blinders, donde el amor no es suave, y la lealtad es una ruleta cargada. Donde los sentimientos se esconden detrás de tragos de whisky, armas calientes y silencios que gritan más que cualquier palabra.
"Te amé en voz baja, porque en voz alta era guerra."
Amber Kimber no vino a pedir permiso. Vino a destruir mitos, a derribar imperios, y quizá... a enamorarse del hombre más peligroso de Inglaterra. Pero amar a Thomas Shelby no es un acto de ternura, sino de guerra. Porque el poder, el deseo y la traición no saben convivir sin sangre.
"Dicen que en la guerra y en el amor todo se vale. Pero nadie habla del precio."